Los cambios en Quimiguay a un año de la pandemia

Los cambios en Quimiguay a un año de la pandemia

Un año atrás el país se paralizaba casi por completo para resguardar a la población de la pandemia provocada por el COVID-19. El Gobierno disponía el aislamiento obligatorio y a la vez habilitaba el funcionamiento de las actividades esenciales, entre las cuales se encontraba el tratamiento de residuos peligrosos. A un año de ese hecho que marcó un antes y un después en la dinámica y en la vida organizacional de las empresas y sus colaboradores, el equipo de Quimiguay cuenta cómo actuaron ante el contexto de emergencia, cómo cambió la vida interna de la empresa y qué aprendieron de todo este proceso.

“Al principio fue difícil, era un contexto de total incertidumbre, con una fuerte parálisis de la economía, a lo que se sumaban los miedos y la angustia tanto personales como del equipo. Fue un momento excepcional que requirió de toda nuestra capacidad de liderazgo para tomar decisiones que garantizaran la actividad y nos permitieran cumplir con nuestra responsabilidad”, evaluó Pablo Vicino, gerente general del Grupo Quimiguay.

“La primera medida fue definir cuáles eran las tareas que requerían de presencialidad y cuáles podían realizarse en modalidad remota, sin afectar la operatividad y reforzando especialmente la comunicación para llevar tranquilidad al equipo”, recuerda Gisele Barcia, gerente de RRHH de la compañía.

“Fue un gran cambio para nosotros, cambiar el chip del trabajo presencial al virtual, todos tuvimos que hacer un curso acelerado para adaptarnos, para congeniar la vida profesional y familiar y estar a la altura de la circunstancias”, cuenta Débora, ejecutiva comercial del Grupo.

“Con el tiempo, y en consonancia con las medidas de flexibilidad tomadas por el Gobierno, fuimos volviendo de a poco a la oficina, cumpliendo con todos los protocolos, pero teniendo en muy en claro que estamos preparados y con las herramientas necesarias para volver a la virtualidad en caso que fuera necesario”, explica Daniel, coordinador comercial de la división de hidrocarburos.

Transitar por el país se convirtió en una odisea para los choferes de Quimiguay por las diferentes restricciones y protocolos que debían cumplir para entrar y salir de las diferentes provincias. “Antes de cada viaje teníamos que hisoparnos y de un punto al otro no podíamos bajar del camión, estaba precintado para evitar posibles contagios en el camino”, recuerda Rubén, quién ha transitado cada semana las rutas de las La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca y San Juan, entre otros destinos. 

“Fue muy difícil, pero contamos con el apoyo de nuestros compañeros, de la empresa y la solidaridad de la gente. Hoy volvimos a cierta normalidad, pero muy atrás quedaron los asados, los mates con los compañeros, hay que seguir cuidándonos entre todos un tiempo más”, remarca Sebastián, chofer de Quimiguay.

Para el buen funcionamiento de la empresa fue fundamental el compromiso de los operarios, encargadas de la carga y descarga y posterior procesamiento de los residuos. “Nunca dejamos de trabajar, siempre estuvimos en la planta, respetando los protocolos, tomando todas las precauciones necesarias para que no hubiera contagiados y que la empresa siguiera funcionando”, remarca Luis, operario de la planta de Córdoba desde 2017.  “No fue nada fácil, pero la peleamos mucho y acá estamos”.

“La pandemia nos dio la oportunidad de construir otra forma de organización, una nueva forma de trabajar e interactuar; nos permitió entrenar la escucha; de generar el espacio para escuchar las angustias y los miedos del equipo y de ser más receptivos a la hora de plantear nuevas ideas, propuestas”, nos cuenta María,  gerenta de Operaciones de planta Comodoro.

“Creo que el Grupo Quimiguay salió fortalecido de este proceso; nos adaptamos, nos mantuvimos de pie y fuimos capaces de darle una nueva vida a la organización, más empática, con mayor comunicación y con un objetivo claro, seguir creciendo entre todos”, cierra Pablo Vicino.