Descontaminación de envases y piezas metálicas/plásticas

Cómo es el proceso de descontaminación, cómo se usa en la gestión de residuos peligrosos y con qué recursos cuenta el Grupo Quimiguay.

Uno de los grandes desafíos de las sociedades modernas está marcado por la creciente cantidad de envases y piezas metálicas y plásticas con las que convivimos. Y el primer eslabón para dar respuesta a esta compleja situación es la descontaminación, tanto de envases como piezas, sean metálicas o plásticas.
Y en Grupo Quimiguay, al trabajar en la descontaminación, pensamos en el apoyo a los emprendimientos con desarrollos que impulsan alternativas ecológicas en procesos de reutilización y reciclado de plásticos o metales, que educan a los consumidores o implementan soluciones novedosas a esta problemática mundial.
A través de nuestros procesos de descontaminación, buscamos acompañar a estos proyectos para reintroducir el material descontaminado al mercado y abastecer estas nuevas industrias que necesitan de nuestros servicios.
El proceso de descontaminación es un tratamiento que se realiza de forma mecánica utilizando vapor de agua y otros productos biodegradables. Del proceso se obtienen envases y piezas libres de contaminantes que luego son reutilizados.
Diferentes estudios indican que no existen grandes avances en la materia, y que por el contrario informan que solo se recicla el 9% del plástico usado en el mundo. Esto se sostiene en un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que advirtió que cada año se producen más de 400 millones de toneladas de plástico en el mundo y que el 79 % de la basura generada del plástico se encuentra en vertederos o tirada en el medioambiente (gran parte de estos desechos acaba en el océano, el “basurero final”).
Otro estudio de la National Geographic sostiene algo similar: el 91 por ciento del plástico que fabricamos no se recicla. De hecho, sostiene que la producción en masa de plásticos se ha acelerado a tal rapidez que ha creado 8.300 millones de toneladas métricas, de las cuales 6.300 se han convertido en desechos.
En este escenario complejo, en Grupo Quimiguay creemos que el mayor problema no es el plástico, sino que actitud tomamos frente a él y debemos repensar cómo el mundo produce, usa y gestiona los envases.
En este creciente desafío, la descontaminación es un proceso valioso, tanto desde su aspecto productivo como económico. Y en Grupo Quimiguay estamos dispuestos a continuar desarrollándolo.
Esta tecnología se considera sustentable ya que se reutilizan los materiales y se disminuye la cantidad de residuos que se destinan a disposición final convirtiendo esta opción en uno de los mejores tratamientos de gestión ambiental.